Hay días en que estoy triste
entonces salgo a caminar por el barrio
en el camino encuentro algún destino
como comprar una palta en la verdulería
a la pareja boliviana
saludar a la señora de las flores
o ir al kiosco de revistas y hacerme la que leo todas las tapas
incluso una vez
fue comprobar que en la mercería nunca entra nadie
y decidir llevarme diez botones.